La policía de Los Ángeles, el FBI y, desde el sábado, 2,000 efectivos de la Guardia Nacional han sido convocados, sin que el gobernador del estado, Gavin Newsom, haya solicitado previamente ayuda. Se trata de una medida sin precedentes en el país en los últimos sesenta años. El Pentágono anunció entonces el envío de 700 marines como refuerzos. Todo con el objetivo de restablecer el orden y garantizar la continuidad de las operaciones del ICE.
A pesar de la magnitud de la movilización, los medios de comunicación se limitan a presentar al ICE simplemente como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos. Rara vez explican qué es realmente, quién lo comanda, cómo opera, en qué contexto histórico surgió o cuál es su postura sobre quién debe ser vigilado, detenido o deportado.